viernes, 4 de agosto de 2017

Crítica de El Planeta de los Simios: La Guerra (War for the Planet of the Apes)


Después de que la milicia Estadounidense fuese llamada a combatir a la tribu inteligente de simios, César se ve envuelto en una peligrosa rivalidad con el Coronel cuya Facción Alpha-Omega tiene como propósito su total exterminio para asegurar a la raza humana como la única especie dominante en lo que resta de la Tierra.  

Esperaba algo distinto más eso no quiere decir que no me haya gustado lo visto dada la inspiración en la trilogía del Caballero de la Noche. El director Matt Reeves hace una grandiosa labor en seguir manteniendo el desarrollo de los protagonistas en primer plano mientras toda consecuencia o acción es insertada en el fondo durante los momentos claves.

La trama se maneja al mismo ritmo de las anteriores, pausada y metódica conforme se exploran las nuevas circunstancias. Tanto principio como desenlace lucen por sus explosivas batallas de guerra. Bastante sugestiva la forma en que fue editada, visualizada y protagonizada considerando el enorme realismo en que se desencadenan los sucesos. 

Reeves fue la perfecta elección porque no hay nadie como él para ilustrar héroes conflictivos, en especial tratándose de animales. Al lado del guionista Mark Bomback promovieron el sentimentalismo aunque no temieron en llevar a César en los mismos pasos de Koba. Esta oscuridad nos brinda otra perspectiva con respecto a la línea del bien y el mal.  

Quizás la intensidad haya carecido de valor ante la ausencia de un antagonista como Koba y un aliado tan potente como lo fueron Will y Malcom. De igual forma Andy Serkis se sigue robándose la función como ya estamos acostumbrados y su confrontación con El Coronel es altamente satisfactoria gracias a Woody Harrelson quien viene siendo más un obstáculo psicológico.

Esta vez no contamos con factor emotivo desde dos enfoques y quizás algunas referencias para el futuro de esta franquicia porque indudablemente muchas cosas pueden suceder de aquí en adelante. Reeves tiene mucho amor por esta serie, se percibe en la calidad invertida en estas 2 horas 20 minutos de las cuales uno se las pasa con agrado y cierto humor.

Serkis es la razón del éxito que ha acumulado esta trilogía aunque las nuevas adiciones de Harrelson, Gabriel Chavarria, Steve Zahn, Amiah Miller, Karin Konoval y hasta Toby Kebbell como Koba, terminan enganchándonos por las nuevas aportaciones que nos entregan a través de la tecnología y también físicamente hablando.

La cinematografía sigue siendo impresionante, los contrastes entre las localizaciones, los colores, la oscuridad, la luz radicada en los contextos; los efectos especiales lucen no sólo en la escenas de guerra sino conforme se van explorando su contexto. También ayuda mucho la música de Michael Giacchino porque nos pone vulnerables por su contagiosa melodía.  

En conclusión, Confrontación sigue siendo mi favorita seguida de cerca por la primera y esta tercera entrega. No puedo evitar sentir que el factor humano perdió peso al igual que el antagonista. Obvio que está película le pertenece a César porque prácticamente es su travesía y una muy buena que no podemos dejar de apreciar.



sábado, 29 de julio de 2017

Crítica de Dunkerque (Dunkirk)


Después de la invasión de Alemania en Francia durante el año 1940, miles de soldados aliados aguardan en las costas de Dunkerque, esperando ser evacuados mediante un llamado civil a todos los dueños de embarcaciones. Desafortunadamente el enemigo los tiene acorralados y es sólo cuestión de días y horas para que logren salir de este infierno.

Bajo su estilo tradicional, Christopher Nolan nos ofrece una seria, pausada e intensa experiencia cinematográfica donde su ambientación no nos suelta en lo absoluto a pesar de una narrativa no lineal distribuida desde tres perspectivas: la sobrevivencia en la tierra, el ataque en el agua y la defensa en el aire.

Como guionista, Nolan se enfocó a narrar más las acciones que dialogarlas produciéndose ese épico sentimiento de sobrevivencia. Para ello recurrió con actores sin experiencia beneficiándose al momento de extraer el sentimiento emitido ante la incertidumbre durante las secuencias de evacuación en la playa.

Difícil no inquietarte por el destino de estos nuevos talentos quienes comparten el mismo tiempo en pantalla con veteranos como Tom Hardy, Esto cuatro talentos representan la esperanza, la determinación, el trauma y la conciencia. Justo la psicología necesaria para darnos una idea de este devastador panorama por la que pasaron miles de soldados inexperimentados.   

Una retirada simple quizás a simple vista pero efectivamente detallada en cuestiones de contextualización compleja. Pese a la ausencia de diálogos y química, las expresiones en sí describen la tragedia desde los aspectos necesarios, al menos lo suficiente para engancharte por la constante tensión entre los sobrevivientes y los rescatistas.

El sentimentalismo y la imperfección humana se encuentran presentes, tal como lo vimos en la trilogía de El Caballero de la Noche, pero no es de esperarse tales efectos especiales. Terrible sería tratar de tenerla a la altura combativa de Rescatando al Soldado Ryan, Pearl Harbor o Hasta El Último Hombre, que sí debería sólo por su contenido directo.

La edición no satura ni trata de añadirle más, de por sí los encuadres sorprenden por su realismo que ni se diga del sonido o inclusive la música de Hans Zimmer cuya tétrica melodía nos produce nervios conforme ciertos actos se complican, muy en especial en la secuencia final porque esos minutos nos desafiaron a creer en el mensaje.

Sin duda es una adaptación que merece ser reconocida en muchos de sus aspectos, concuerdo que esto debería darle una nominación de dirección a Nolan o tan siquiera generarle la estatuilla al mejor guión por habernos recordado que inclusive en las evacuaciones, existe ese espíritu de esperanza por la humanidad.


domingo, 23 de julio de 2017

Crítica de Transformers: El Ultimo Caballero (The Last Knight)


A estas alturas no sé en sí ¿cuál era el objetivo detrás de esta quinta entrega? Un total desorden en su narrativa y la misma acción con la excepción de que esta vez los personajes en sí carecieron de una motivada fortaleza en comparación con las pasadas y ello porque ninguno de los antagonistas como protagonistas congeniaron con las circunstancias.

Nada ha cambiando desde la batalla de Honk Kong, el Gobierno mantiene sancionado a los transformers y cualquier encuentro termina en severas bajas. Cade Yager continúa siendo un prófugo de la ley al mantenerse protector de los autobots ante la ausencia de Optimus Prime cuyo viaje sólo pone en movimiento el fin del mundo profetizado en el año 484 después de Cristo.

El punto permanece el mismo, salvar al mundo mediante una reliquia especial ubicada en un pasado donde aparentemente la Tierra no le pertenece a los humanos sino siempre ha sido de los Transformers; y no tienen excusa considerando su exagerada duración de 2 horas 30 minutos. Sin duda ya se empieza a acumular el cansancio.

Existen escenas innecesarias como el ataque sorpresa durante la guerra en Alemania, aquella controversial escena Nazi y ¿qué sucede con la leyenda del Rey Arturo? Tiene sentido, no lo niego pero el detalle es que hubiese sido mejor una adaptación limitada a ese contexto como lo ha estado haciendo X-Men o inclusive Kong: La Isla Calavera.

Parece como sí la dirección creativa decayó en lo absurdo con Michael Bay, no entiendo qué sucedió para concluir en continuación y considerando que este es sólo el inicio del universo expandido de Hasbro, la preocupación debe notarse ante el declive de la taquilla y con mucha razón porque le hace falta una buena refrescada a la serie.

Además se careció de un verdadero combare entre Bumblebee y Optimus Prime; en sí este último sólo aparece a lo mucho 25 minutos de los cuales 10 minutos aparece de villano. Lamento si esto es un spoiler pero preferible advertirles ya que el guión en sí empieza con la leyenda del Rey Arturo y transiciona a una búsqueda tipo El Código Da Vinci.

Todo el tiempo Mark Walhberg parece estar perdido, Josh Duhamel siempre está a un paso atrás, Stanley Tucci aparece como otro personaje fugaz, Anthony Hopkins funciona como el Nick Fury aunque se excede con la información y Laura Haddock trata de compensar su falta de desarrollo debido a su llegada de último momento.

John Turturro regresa a la brevedad como el caso de Liam Garrigan, Santiago Cabrera y otros actores que como lo vengo comentando, se siente tanto la saturación en la edición lo cual es irónico considerando su larga duración. Honestamente creo que viene siendo momento de retirarme y concentrarme en otros universos tales como DC Comics o de monstruos gigantes.

Haciendo caso omiso a los defectos, hay un poco de humor y secuencias épicas por disfrutarse más no puedo evitar sentir que esta franquicia debió haber concluido con El Lado Oscuro de la Luna. Al menos aquella trilogía tenía un instinto impulsado por un creciente adolescente. Lo sencillo es bueno y desesperadamente esta franquicia debe regresarse a sus raíces.    



domingo, 16 de julio de 2017

Crítica de Un Don Excepcional (Gifted)


Una historia conmovedora sobre una niña prodigio de las matemáticas cuyo último deseo de su madre es que tenga una vida normal llena de amistades y buenos momentos. Su hermano tratará de hacer lo posible pero una visita inesperada pondrá en riesgo esta humilde estabilidad tras darse a conocer este don excepcional oculto por casi siete años.

Ha sido un buen desde que Chris Evans no hacía esta clase de producciones independientes, creo que la última fue El Diario de la Niñera allá por 2007. En esta ocasión regresa al protagonismo y es notable como su madurez alcanzada en las secuelas de Capitán América lo ha convertido en un actor seguro de sí mismo y carismático con el resto de sus compañeros.

Trabajar con niños no es nada fácil y aquí la dinámica con Mckenna Grace es la razón principal por la cual este drama sobresale por su transparente emotividad. Ambos tienen una conexión, es evidente, satisfactorio de ver y contagioso cuando es puesta en riesgo ante la posibilidad de un conveniente futuro que surge con respecto al don de la pequeña Mary Adler.

Claro está que el peso no estuvo en Evans sino en Grace porque al estilo de Jim Parsons, logra representar una complicada personalidad y a su vez una enganchadora esencia para el mensaje final. La familia es la clave y no importa de dónde venga o cómo esté sustituida; y con Octavia Spencer en esta ecuación, digamos que la escenificación alcanzó a su máximo potencial.

Marc Webb estuvo previamente involucrado en este estilo con 500 Días con Summer, después se distrajo con las intermediarias producciones del Hombre Araña por lo que saben bien como trabajar con defectuosos superhéroes, por así decirse. Emocionalmente la equilibra con espontaneidad sin nunca caer en el melodrama.

Justo la dosis necesaria para hacerte reír, conmoverte y causarte nervios ante el antagonismo de Lindsay Ducan que deja una gran huella como la abuela. El guión de Tom Flynn fue parejo al desenvolver a cada uno de estos individuos porque en cada una de sus escenas se sienten tan auténticos por lo que se está en el juego.

Pese a una simplista cinematografía y una edición básica, Un Don Excepional es un drama familiar que no te dejará de sorprenderte por lo tiernamente enganchador que resulta gracias a las naturales interpretaciones de sus protagonistas. Es imposible no salir satisfechos por lo que espero y ver más de estas producciones en lo que resta del año.  


sábado, 8 de julio de 2017

Crítica de Spider-Man: Homecoming


Callejera, juvenil e ingenua, Homecoming es exactamente la película que hemos esperado del Hombre Araña desde ya hace tiempo atrás. No cabe duda que Capitán América: Guerra Civil lo colocó de nuevo en el mapa aunque los despojos de la Batalla de Nueva York se tornaron eficaces para motivar contextualmente esta trama  

Sirviendo de respaldo en el programa de Los Vengadores, Peter Parker se encuentra peleando contra el crimen y ayudando a las personas hasta que se ve envuelto en una situación que va más allá de sus manos. Limitado por su inexperiencia, decide desobedecer a Tony Stark para detener el tráfico de unas armas letales que amenazan con la seguridad de la ciudad.

Más que una producción motivada por intensas explosiones bajo el lema de salvar al mundo, el director Jon Watts optó por centrarse en la adolescencia de este superhéroe. Lo cual esto lo hace identificable con todos los jovencitos de hoy en día que buscan demostrar su capacidad sin canalizar en las consecuencias por su insensatez.

Existe un mensaje en su desenvolvimiento y se entiende de la forma más sencilla. Sin saturarse, todo transcurre a un buen ritmo equilibrado con momentos divertidos y complicaciones. En sí las interacciones son la que la hacen avanzar hasta su ingenioso desenlace. Pero no nos olvidemos, sigue teniendo ese ambiente escolar y he aquí lo refrescante.

Lo que me gusta es que no trata de explicarte, sino de inmediato se va a las consecuencias derivadas de Guerra Civil pero apostando por lo local. Una vibra de Defensores se podría percibir pero sin la sangrienta violencia. Aunque no lo crean, no va dirigida a los niños sino a los jóvenes y hasta los adultos debido a la madurez proporcionada.

Subrayó madurez porque aunque no quiera, Robert Downey Jr. estuvo perfecto como el mentor. Esperaba mucho más presencia de Iron Man, pero Marvel respetó el protagonismo al realzarlo con una figura paternal cuyas escenas selectas concluyeron siendo lo suficientemente complementarios en el desarrollo del personaje e impulso del guión.

Tom Holland capta esa esencia olvidada y bajo esta nueva dirección, se mantiene fiel a los sentimientos de este joven sin sobre-exagerar. Incluso su acercamiento lo vuelve mucho más humano por estar demasiado lejos de la altura del antagonista. Al final de cuentas, es un joven que debe regresar a su casa a hacer sus obligaciones después de la escuela.

Como Volture, Michael Keaton es sensacional en cada una de sus secuencias. Un digno adversario que me gustaría tenerlo en las siguientes secuencias debido a su conflicto con Holland. Fue agradable también haber tenido el retorno de Jon Favreau y Gwyneth Paltrow, podría decirse que fue como en los viejos tiempos, se extrañaban.

Interesante el giro de MJ en Zendaya, muy propio al igual que Flash por explorar el bullying psicológico en lugar del físico y vaya continuación de la Tía May, me hubiese gustado haber visto más de Marisa Tomei, mas por el momento esta relación es mucho mejor en conjunto con la amistad de Jacob Batalon como Ned. Nunca antes ser raro había sido tan cool.

Visualmente, los efectos especiales tuvieron una mejoría por enfocarse a lo sencillo. Inclusive decidieron alejarse de la urbanidad hacía lo callejero donde se representase una desventaja para el trepador. Sensacional las actualizaciones en su traje, ese injerto tecnológico al lado de la voz de Jennifer Connelly fueron un resalte para apreciar.   

Una versión moderna en todos los sentidos inspirada en las acciones y  valores de un adolescente que busca probar su capacidad por hacer el bien, sin embargo, suponer no ser nada sin el traje lo pone en una encrucijada por descubrir quién realmente es. Aquí la frase de Downey Jr. toma vuelo debido a la fuerte química con Holland en este de por sí carismático relato.   


sábado, 1 de julio de 2017

Crítica de Mi Villano Favorito 3 (Despicable Me 3)


Pese a mantener la esencia, Gru sigue permaneciendo como un agente del bien al lado de su esposa Lucy que después de haber fracasado en atrapar al legendario Balthazar, es llamado por su hermano gemelo con el propósito de revivir sus viejos días de villano mientras que a su vez, los Minions se encuentran en una cruzada por reencontrar su propósito.

Así cómo lo pueden estar leyendo, la tercera entrega tiene muchas cosas sucediendo a la vez: Lucy tratando de conectar con las hijas de Gru, Gru lidiando con su hermano gemelo, las niñas con sus propios problemas, los Minions como renegados y un ex actor tratando de vivir a su legado al atacar Hollywood.

Ni idea de cómo el guión de Cinco Paul y Ken Daurio no se perdió dentro de esta saturación de sucesos cuya única debilidad fue no haber profundizado en sus temáticas principales como lo hicieron las primeras dos, más que nada la primera. Gru es oficialmente un chico bueno por lo que toda pista de volver a sus malos caminos no va a suceder. Para ello, fue inteligente haber creado a un gemelo “malvado”

Ciertamente es una animación dirigida a los niños donde la fantasía lo valida todo. Así que no me meteré con su historia, sólo me limitaré a decir que te saca un par de risas gracias al correcto uso de los Minions y a la nostalgia musical por esa gran referencia a los ochentas donde creo que es el villano donde luce y reluce en sus escenas.

Efectivamente pequeñas dosis de Minions entre segmentos son más que suficientes para hacernos nuestro día porque en terrible contraste con su propia adaptación, aún recuerdo la gran desesperación por querer marcharme del cine. En cuanto a Gru y Dru, su interacción se sintió genuina gracias a las sencillas diferencias en la interpretación del actor.

El doblaje de Andrés Bustamante sigue siendo adecuado y aunque no soy fan de Andrea Legarreta, estuvo mejor que Talia. Creo que la revelación aquí fue Jay de la Cueva porque cómo vengo diciendo, el contexto y estilo musical de este villano resultó tanto divertido como nostálgico. De ahí en fuera, no puedo evitar sentir que las niñas y la abuela fueron desaprovechadas.

Siendo la tercera pero realmente la cuarta, esta franquicia parece estar perdiendo su toque ante la falta de una evidente dirección creativa tomando en cuenta su narrativa conglomerada de acciones sacadas de la manga. A pesar de ello, es una buena excusa para pasar un buen rato en familia o con los amigos.


viernes, 16 de junio de 2017

Crítica de Hombre de Familia


Dane Jensen es un cazador de talentos exitoso debido a su constante determinación por cumplir con las metas establecidas del Corporativo sin importar que deba jugar sucio en varias de las negociaciones. Debido a la competitividad de un cargo, debe entregarse por completo por ganar más al final deberá elegir entre su ambición o su familia, en especial su hijo.

Son de esos dramas que te ponen a pensar sobre lo más importante de la vida. No cabe duda que Bill Dubuque entregó un guión complejo tanto en el desarrollo del protagonista como su contexto laboral, ya que esas circunstancias conforman la realidad en la que vive un padre de familia, bueno no todos, aunque parece estar predisponiéndose desde la juventud, antes de tener hijos.

El director Mark Williams no posee mucha experiencia al respecto, pero entre el elenco y su guionista, lo ayudaron a crear esta conmovedora historia de amor y conciencia. No existe tanto melodrama como se creyese, cada encuadre captura la esencia desprendida por los actores creándose esa atmosfera equilibrada de tensión, humor y drama.

A Gerard Butler no tienden a generarle buena riqueza en la Taquilla y es una gran lástima porque quedó perfecto en este rol. Su encanto pasa a segundo plano liberándose una actitud impresionante y digna de identificarse. Su desempeño es notable al lado de Maxwell Jenkis, sus escenas de padre e hijo son muy maduras considerando la gran diferencia de edad.

Este dúo se la lleva tranquila, no hay apuros, disfrutan el momento en conjunto con el resto para darle seriedad a los momentos. Maxwell se benefició del profesionalismo de Butler y a su vez le hizo el trabajo fácil. La química entre los dos es reconocible, se nota en sus expresiones conforme escenifican el tratamiento médico.  

Gretchen Mol es genuina como la madre y  a su vez inyecta intensidad en sus escenas con Butler, existe una en especial, la del Día de Gracias que se torna efectivamente emocional. Willen Dafoe, Alfred Molina, Alison Brie y Anupam Kher estarán limitados en tiempo pero su contribución no sólo le da presencia a la adaptación sino terminan dejando su huella.

Desafortunadamente en la función me tocaron cuatro mujeres delante de mí, de las cuales ya estaban demasiadas grandes como para hacerse las graciosas. En las dos horas, nunca pararon de bromear, faltar al respeto y ser terriblemente sarcásticas. Traté de no hacerle caso pero vaya que su presencia simplemente no me dejó conectar emocionalmente con esta gran historia.

Tenía meses que no me tocaba esta mala experiencia y espero sean meses para que se vuelva a repetir. Para todas aquellas personas que creen que ir al cine es lo mismo que ir a un antro, deberían aprender a diferenciar porque una película de este tipo merece disfrutarte. Además el público presente merece respeto porque también pagaron por verla y en buena forma.


sábado, 10 de junio de 2017

Crítica de La Momia (The Mummy)


En realidad han pasado 18 años desde que salió la adaptación de Brendan Fraser, todavía 9 años desde La Tumba del Dragón Emperador. Confieso que ver estos reinicios tiende a ser duros en un principio y muy en especial de esta franquicia que desde mi adolescencia solía verlos repetidamente por ser y seguir siendo una de mis favoritas.

Aún así haré mi esfuerzo de desligarme del pasado, evadir la nostalgia y tomar esta apertura por lo que verdaderamente es: una gran oportunidad para poner el universo de monstruos y dioses en marcha con historias frescas y modernas. Lamentablemente Universal Studios empezó con el pie izquierdo considerando su débil debut en la Taquilla, pero aún no es demasiado tarde.

Ambientada en la actualidad, el soldado Nick Morton y su compañero Chris Vail accidentalmente descubren una tumba prohibida durante una de sus misiones de reconocimiento. Tras aventurarse a lo desconocido, liberan a una contenida fuerza del mal cuyo propósito es dominar al mundo como se le fue arrebatado hace cinco mil años.

Dark Universe en definitiva juega un papel esencial mediante Prodigium, funcionando como S.H.I.E.L.D. en el centro de la atención, resulta lo más sensacional de esta adaptación. Sus técnicas, investigaciones, armas y esencialmente en manos del Dr. Henry Jekyll, lo cual hace fascinante esta cacería de lo sobrenatural tratándose de un monstruo icónico.

Russell Crowe termina robando como debía hacerlo, después de todo, esa era la intención dada su influencia. Aunque siento que esa escena conflictiva con Tom Cruise fue el justificante necesario. No me malinterpreten, este reinicio comparte su buena dosis de sustos pero imprevistamente se desenvolvió bajo el mismo tono humorístico de la trilogía de Stephen Sommers.

En cuestiones de Arte, cinematografía y efectos especiales, me temo que la versión de 1999 sigue siendo la más épica seguida de la segunda parte. Además de que se sigue extrañando a Fraser y Rachel Weisz como los O’Connells explorando las tumbas en busca de reliquias, evadiendo trampas y en los años treinta, cuando la tecnología no era como hoy  en día.

Cruise cumple con las expectativas y su química con Annabelle Wallis es respetable, Sofia Boutella es fenomenal y Jake Johnson es un cómico con participación limitada. Cada uno se esfuerza en entregarnos una entretenida historia de horror y dentro de lo que cabe, lo lograron aunque haya sido más al estilo del universo cinematográfico de Marvel.

El guionista y director Alex Kurtzman se respaldó en Inframundo, aunque me hubiese gustado más profundidad en el desenvolvimiento de los personajes. Demasiada risa no va de la mano con el suspenso u horror, además Londres jugó un papel más fuerte que Egipto y La Momia en sí sólo sirvió de conducto para posicionar a otro monstruo.
Tampoco concuerdo en que sea una basura como se ha estado reseñando. En su defensa, me parece tremendamente divertida, contiene su dosis de acción entremezclada con suspenso, hubo algo de innovación en el horror dándole sentido de zombificación a las momias y ni se diga de las buenas actuaciones.

Dada la referencia al Libro de Horus, lo sucedido con Imhotep podría formar parte de este nuevo universo porque no afecta en lo absoluto. Verdaderamente son otros tiempos con otros personajes y he aquí el potencial, aunque Universal Studios tendrá que prestar mucha atención en sus siguientes producciones porque sacrificar la ambientación clásica la puso en la cuerda floja.
      

sábado, 3 de junio de 2017

Crítica de Mujer Maravilla (Wonder Woman)


Distante a Batman Inicia pero sin duda una mejoría sobre Escuadrón Suicida y Batman Vs. Superman, en cuestiones de buena narrativa, ingenuidad y recreación contextual. La única comparación sería con Capitán América: El Primer Vengador y desde ese aspecto, Marvel sigue teniendo la mejor mano aunque DC Comics ya está entendiendo el mensaje.

Lo digo porque esta adaptación maneja un mensaje importante para la humanidad hoy en día: el amor y su comprensión. El detalle es que se mantiene en la superficie sin profundizar en la controversia hasta el grado de carecer de un antagonista, lo existen pero en sí sólo de relleno cuando pudo haberse invertido más escenarios a sus desenvolvimientos.

En cuestiones de historia, Diana pudo haberse cuestionado sobre el papel de la mujer en esta era, haberlas defendido como inspirado a luchar. Entiendo su enfoque humorístico, aunque no puedo evitar sentirla extensa en su duración considerando que sólo la vemos lucir ese intrigante atuendo en dos secuencias de la acción de la cual una se posiciona como la más épica.  

Tal parece la Guerra es el enemigo y los efectos especiales supieron implementarse con un toque de frescura e innovación. En momentos recae en la saturación mas su sentimentalismo entremezclado con humor la mantiene a flote.  Mucha belleza por admirarse en el primer acto, de ahí los hechos se contrastan con una misteriosa oscuridad.

Diana Prince recibe el mejor tratamiento posible aunque no puedo evitar sentir que Chris Pine termina robándose la función como el Capitán Trevor. No me malinterpreten, Gal Gadot se esfuerza en entregarnos lo que nos encantó de ella en Batman Vs. Superman,  mas no la siento a la altura de Anne Hathaway, Scarlett Johannson o Krysten Ritter, no aún.

Quizás se deba a que Pine interpreta la verdadera esencia de lo que es ser un hombre dentro de una guerra, estilo manejado exitosamente en Capitán América y en Thor. Gadot nos entretiene pero Pine nos conmueve. En cuanto a Robin Wright, Danny Houston, David Thewlis, Connie Nielson Y Elena Anaya, me temo que sus participaciones son breves.

El guionista Allan Heinberg ha escrito comics en el pasado, pero nunca se había hecho cargo de una película completa. Se nota la inexperiencia y siendo su primer trabajo, no estuvo nada mal después de la intensa oleada de negativismo recibidas por Escuadrón Suicida y Batman Vs. Superman.

Y ya que tocamos el punto, Patty Jenkis fue la mejor decisión tomada por el estudio porque esta dirección es justamente la necesaria para respaldar el universo de DC Comics. Considerando su buena recepción, indudablemente habrá una secuela en un futuro cercano de la cual esperaré con gusto porque esta heroína tiene mucho por ofrecernos.  

sábado, 27 de mayo de 2017

Crítica de Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar (Dead Men Tell No Tales)


En una encrucijada por romper la maldición de su padre y detener la macabra venganza del Capitán Salazar, Henry Turner se asocia con Jack Sparrow y Carina Smith para buscar el Tridente de Poseidón, un poderoso artefacto con la capacidad de darle al poseedor el absoluto control de todos los mares.

Los elementos que hicieron popular a la primera están presentes en esta quinta entrega que pese a la controversia que han generado sus malas reseñas, se destaca como una mejoría de lo explorado en Navegando Aguas Misteriosas y En El Fin del Mundo. Nada mal para los jóvenes directores Rooning y Sandberg de la serie de Marco Polo.

Como era de esperarse, tenemos una producción equilibrada con acción, comedia, aventura y sentimentalismo. Así es, cada uno de los protagonistas comparte un objetivo común desde sus perspectivas personales y siendo lo mejor es que todos sin excepción comparten la misma atención  en pantalla.

Johnny Depp será el titular pero en sí se carece de un autentico protagonista y aquello es genial porque tanto Brenton Thwaites como Kaya Scodelario salieron a relucir aunque no a la altura de Keira Knightley y Orlando Bloom. Lamentablemente estos dos veteranos cuentan con una presencia fugaz, esencial para la trama pero con deseos de haberlos visto mucho más.

Jack Sparrow sigue siendo el mismo en manos de Depp, no existe nada nuevo a excepción de su origen en contraste con Geoffrey Rush cuyo personaje de Barbossa sigue evolucionando ante su profundidad emocional y vínculo central. Bienvenida es la villanía de Javier Bardem, Salazar es una fuerte amenaza para el elenco y ni se diga del fascinante cameo del Paul McCartney.

Todo pareciese indicar que se trata de la última entrega, que si llega a serlo, sería una decente forma de hacerlo posteriormente de los cabos sueltos de las antecesoras. Cambiar al guionista por Jeff Nathanson fue una sabia decisión por haberle puesto corazón, aunque hizo falta desenvolver a los personajes, sobretodo a Jack debido a su acostumbrada superficialidad.

No pueden faltar secuencias raras, en cierta manera hace ver a los efectos especiales en momentos irreales y en otros, el concepto brilla ante la calidad ejecutada en Salazar como su tripulación. Sentí un poco de descuido en su cinematografía, nada atrae a excepción de las últimas dos localizaciones, además hizo falta nitidez e iluminación ya que la oscuridad sobró.

Fue muy similar a la original, en cuestiones de estructura, música, sonido, combates y efectos; es bueno regresar a sus raíces aunque se quedó lejos de Mundo Jurásico y El Despertar de la Fuerza. Lo hecho, hecho está y al final la promesa de una aventura ha sido entregada con entretenimiento y se agradece el esfuerzo de haber salvado este inusual legado.

sábado, 20 de mayo de 2017

Crítica de La Cabaña (The Shack)


Basada en la novela de William P. Young, cuyo manuscrito fue rechazado por 26 editoriales que si no fuera por sus seres queridos con quienes fundó su propia compañía de publicaciones, nunca hubiéramos contado con esta maravillosa adaptación la cual lleva alrededor de dos meses en cartelera pese a la fuerte competencia de títulos de la primavera-verano.  

MacKenzie es un padre en riesgo de perderlo todo ante una tragedia familiar. Atormentado por su complicado pasado, es un hombre que se descarrilado al no poder ver más allá de su dolor, culpa a Dios por lo sucedido y bajo ese juicio, es llamado a La Cabaña para enfrentar de una vez por todas el origen de lo que lo condujo a este sendero de oscuridad, venganza y falta de amor.

En manos de un director inexperimentado, Stuart Hazeldine resultó ser un profesional en su modo de acercarse a este controversial relato. Hacerlo de la forma más humana posible y espiritual fue su mejor sello porque es imposible no compartir el dolor que experimenta el protagonista conforme descubrimos otro acercamiento a Dios y el significado de soltar como perdonar.

Nadie suele explorar estas tres poderosas identidades, a duras penas se hacen por separado y más si se centran en Jesús lo cual el guionista John Fusco lo describió aún mejor de lo percibido. Posiblemente haya mantenido una relación con el autor porque la esencia es notoria mediante sus representaciones e interacciones con el principal, se puede percibir en el diálogo.

De por sí su contenido es fácil de entender que con la mente abierta, uno puede encontrar veracidad en algunos puntos de vistas. Inclusive hasta respuestas con relación a la delgada línea entre el bien y el mal ¿Qué nos hace buenos o malos? ¿Pensamientos o acciones? ¿Por qué ciertas tragedias son permitas? Dato que Cuando Un Monstruo Viene A vernos nos los desenvuelve.   

Visualmente es una producción enriquecedora, los efectos especiales no caen en lo fantasioso sino en la belleza de la naturaleza y con esa misma me refiero también a la humana. Además con la música de Aaron Zigman (Lo Mejor de Mí) y la canción temática de Tim McGRaw en dueto con Faith Hill, no puedo haber estado en mejor manos.

De verdad estoy impresionado por el concepto utilizado en esta extraordinaria trama debido a la perfecta esencia en las que no sólo fue escrito sino llevado a cabo. Desde todos los ángulos, elementos y efectos, La Cabaña es una novela riesgosa de contarse por enfocarse en Dios, Jesús y el Espíritu Santo. Ahora entiendo porque su universalismo ha sido rechazado por las Iglesias.  

Al final del día es una película, pero no puedo negar la gran enseñanza que nos obsequia. Esa perspectiva que te hace ver las cosas de una manera distinta, fluida y con tanta libertad que quizás cueste aceptarse a la primera. La tragedia está escrita en todos lados, pero te ofrece respuestas a ciertas incertidumbres que en sí, terminan siendo coherentes.

Indudablemente recibiré muchas críticas negativas como me sucedió con Dios No Está Muerto, Belleza Colateral, Cuarto de Guerra, Milagros del Cielo y El Cielo Sí Existe, pero comparado con estas, La Cabaña se convierte en mi favorita de todas porque su forma de representarnos a Dios es magníficamente humana, sentimental y comprensiva.

Ha sido un buen que Sam Worthington no nos había entregado una actuación poderosa, aquí sin duda estuvo en su mejor momento al lado de los por sí talentosos Octavia Spencer, Radha Mitchell, Aviv Alush, Sumire, Tim McGraw y Alice Braga. Esta película la compraré en cuanto salga a la venta porque merece estar en mi librero y con eso creo que ya lo dije todo.
  

viernes, 19 de mayo de 2017

sábado, 13 de mayo de 2017

Crítica de Alien: Covenant


Diez años después de la expedición pérdida del Prometeo, la nave colonial Covenant se encuentra rumbo a Origae-6 cuando inesperadamente se ven enredados en una especie de misión de reconocimiento al descubrir otro planeta con la capacidad de sustentar la vida humana, sin embargo, este paraíso es sólo la fachada de un grotesco infierno que les aguarda.

En definitiva, hay mucho de qué hablar al respecto así que empecemos a lo bestia, así literalmente ¡Los nuevos monstruos alias los Neomorfos estuvieron espeluznantemente asombrosos! Su presentación fue justamente impactante para una franquicia dominada por el Xenoformo. Esta inserción le benefició a la acción porque las secuencias fueron innovadoras.

Más que un recuento de la original, Covenant sigue siendo una secuela a Prometeo por lo que el guión de John Logan y Dante Harper mantiene intacto ciertas temáticas como el Creacionismo, la percepción de un androide, la imperfección humana y lo que implica, la religión, creador-creación, la evolución, la muerte y esencialmente toda clase de vida como tal.

Dicho esto, se cuenta con un desarrollo individual-circunstancial de la tripulación del Covenant. Saber que todos están emparejados hace que se sufra más ante las desesperantes ejecuciones debido a que nadie está exento de la tragedia, ni siquiera los protagonistas sí es que logras identificarlos porque todos sin excepción cargan con el mismo peso narrativo.

Este elenco es de los mejores que me ha tocado observar porque más que integrantes con un propósito, está constituidos por familias cuyo propósito es establecer la vida en otros planetas. En Aliens lo escuchamos pero hasta este momento llegamos a comprender este concepto. Esperaba un involucramiento de las empresas Weyland o Yutani, quizás después.

Adentrándonos a los actores, Katherine Waterston es bastante diferente al papel de Ripley, tiene lo suyo y comparte ciertos ideales pero a diferencia de Ripley, cometió el error de ser confianza. En contraste con Billy Crudup cuya fe fue opacada por su ego mientras que la seriedad de Danny McBride rompió con su estereotipo para variar.   

Mis felicitaciones para el mexicano Demián Bichir quien es más que un solo pasajero, es fundamental para el mantenimiento militar de esta sobrevivencia, Carmen Ejogo y Amy Seimets son otras de las mujeres que logran ser representadas con fortaleza y que lo saben porque sus comportamientos fueron tan espontáneos bajo estás desafiantes circunstancias.

Michael Fassbender evoluciona al adoptar totalmente ese complejo de Dios como David como se revela en los primeros minutos. Su giro en el tercer acto es simplemente fenomenal que si no fuese por su sublime actuación en inclusive ambos roles, esta secuela no hubiese funcionado del todo porque su conexión con el pasado como el misterio de su futuro es esencial para este horror.

Sirve cuando el director tenga una carrera de arte porque antes de filmarla, Ridley Scott ilustra toda la película. Por esa razón, ya sabe exactamente lo que quiere y asimismo tanto técnicos como actores saben cómo abordar las escenas porque visualmente hablando, Covenant supera a todas las entregas pasadas.

Exteriores como el espacio durante las reparaciones de la nave, la funcionalidad de la computadora (emocionante contar con Madre), las secuencias en la ciudadela de los ingenieros como su arte y genocidio, la atmosfera del planeta y las tomas del Covenant mientras la vuela. Cinematográficamente se expresa con belleza pese al sangrerío y monto de cadáveres. 

El sonido te mantiene en tu asiento, siendo una mejoría su composición musical como el vestuario. No puedo evitar sentir a Alien Covenant como El Imperio Contraataca, pese a responder a varios preguntas mediante su ingenioso seguimiento a Prometeo, culmina no sin antes engancharnos para la siguiente travesía de una forma sugestivamente traumatizada.

Salí del cine con sentimientos mixtos, en parte esperaba fuese mucho más de horror, que cumplió con hacerme brincar un par de veces aunque en sí fue más el suspenso lo que me tuvo ansioso y las malas decisiones como reacciones de los personajes a excepción de uno que otro, como suele ser el caso. Eso sí, desde que inicia no te puedes despegar.

A mí me gustó mucho la de Prometeo y recién lo volví a confirmar, quizás no esté al nivel artístico, elegante o clásico de Alien y ni se diga de la acción como Aliens pero para eso está Covenant, para ir trazando el camino y vaya que lo hace dado que se percibe en su tonalidad. La tercera precuela podría adoptar toda la esencia viendo que estamos en transición.

Entiendo el negativismo sobre los Xenomorfos, aquí los tenemos a simple vista y no tanto operando en la oscuridad, lo cual concuerdo que es raro verlos tan nítidos. De igual forma, fue arriesgadamente provechoso porque a estas alturas era lo mejor que pudo haber hecho Scott; honestamente, hemos conocido su fisionomía desde que éramos niños.

Y curioso haber visto niños en las salas, hasta eso se portaron bien; esto me recuerda que también fui uno cuando me introdujeron a este mundo de horror. Como seguidor fiel de la saga, me encuentro satisfecho con lo que nos ha aportado Scott y me mantengo atento a la siguiente entrega de la cual espero  no exceda de los 2 años como prometió.



Como dato adicional: se siente todavía como un principio, este Xenomorfo sigue siendo incompleto a su visión aunque debo confesar que su reintroducción durante la escena de su primer y oficial origen en Covenant estuvo a la par la impactante escena de 1979.

sábado, 29 de abril de 2017

Crítica de Guardianes de la Galaxia Vol. 2 (Guardians of the Galaxy Vol. 2)


Nombrados como los Guardianes de la Galaxia tras asegurar una de las gemas, Peter Quill, Gamora, Drax, Rockey y baby Groot son contratados para defender unas baterías hasta que un imprevisto los pone en diferentes caminos de los cuales dependerá de cada uno hacer las paces y en el proceso, enfrentarse a su mutuo pasado para hallarle el sentido a la oscuridad.

Me gusta el modo en que James Gunn lleva a cabo esta segunda parte, no trata de recrear la magia de la anterior sino continuarla en un tono más profundo en cuestiones de desarrollo de personajes. Sin embargo, ante la ausencia de un autentico antagonista y un intermedio bastante pausado y simple, la hace deslizarse un poco de su intriga a pesar de la carismática dirección.

No suele faltar la risa, y en contraste con la tendencia que ubica a baby Groot como el favorito, este espectáculo termina robándoselo nada menos que Dave Bautista con su extrema seriedad, sarcasmo y tosquedad física. Ni se diga al lado de Bradley Cooper, lo cual su separación me hace extrañarlos porque la increíble química entre Drax y Rocket.

La revelación podría recaer en Michael Rooker cuyo rol de Yondu recibe un extraordinario tratamiento que ya muchos secundarios quisieran tener. Lo mismo va para Karen Gillan como Nebula. En sí son los claros ejemplos de cómo forjar un antihéroe. Nada que ver con los Shaw en Furiosos 8 y ya que lo menciono, Vin Diesel en la voz de Groot no tiene incentivo alguno.

La presencia de Sylverster Stallone sirvió para beneficiar a un actor en especial aunque no se descarta el potencial de verlo en la tercera. Chris Pratt sigue entregando buenas escenas como Star Lord y gracias a su interacción con el gran Kurt Russell quien para sorpresa de muchos, recibe el tan merecido tiempo y peso en pantalla que se le fue obstruido en Furiosos 8.

Interesantemente Zoe Saldana no participa tanto en la acción y quizás perdió peso considerando la vulnerabilidad de Nebula ante la invencible Gamorra del pasado. La inclusión de Pom Klementieff como Mantis es igualmente de bienvenida como la de Elizabeth Debicki. En sí que puedo decir, cada uno sabe lo que hace y por ende el elenco en general no decepciona. 

Hay mucho esfuerzo en mantener el estilo, Gunn lo demuestra en el guión aunque al final se haya quedado un tono por debajo de lo asombrosamente original que fue la anterior. Te hace reír hasta de más y se agradece como siempre. Por otro lado, como que le hizo falta una chispa a su soundtrack porque las canciones no fueron tan contagiosas como las del Volumen 1.

Visualmente la sentí desinteresada en su calidad durante la primera y última batalla grupal. No me malinterpreten, satisfacen pero muchas cosas suceden a la vez que es difícil enfocarse a una acción o personaje. Su lado positivo es que son lo bastante ocurrentes para aprovechar el momento de sacarte una carcajada o hasta una lágrima considerando su cinematografía.

Debo confesar que Escuadrón Suicida está bastante lejos en cuestiones de maquillaje, arte y vestuarios, Guardianes ha demostrado ser más creativo y eficaz en su proyección al no temerle a los colores vivos en contraste con su naturaleza oscura. Además su futuro apunta hacia el cosmos habiendo servido de base e introducción la primera adaptación de Dr. Strange.

La escena antes de rolarse los créditos es sentimental quizás siendo el resalte principal. Existe un mensaje y se cumple independientemente de que haya sido o no la ejecución adecuada. En cuanto a las cinco escenas durante los créditos, sólo tres estuvieron interesantes mientras que la final fue decepcionante.  En conclusión, una buena secuela en contraste con la de Iron Man 2 o Thor 2.


 

sábado, 25 de marzo de 2017

Critica de Power Rangers



El pequeño poblado de Angel Grove es puesto en peligro ante el despertar de la temible Rita Repulsa cuyo propósito es desenterrar el cristal Zeo para dominar la Tierra. Para ello cinco adolescentes son elegidos para detenerla no sin antes ser guiados por Zordon para acceder a la metamorfosis y así concretar el total alcance de sus poderes.

¿Realmente han pasado 20 años? difícil de creer que siempre han estado con nosotros desde 1994. Obviamente nos deslindamos conforme crecíamos, en mi caso sólo llegué a los Turbo. Aunque verlos de nuevo en la gran pantalla me brindó gozo, nostalgia y emoción, muy en especial por esta nueva narrativa a la Batman Inicia.

La inspiración en Christopher Nolan es evidente en Dean Israelite, quien de un día para otro adopta una mega-producción concluyéndola en una brillante dirección de la cual sus dos horas se desenvuelven en un satisfactorio instante. No se siente el peso de su drama la cual es pausada, de hecho su aventura, humor y efectos le inyectan ese dinamismo.

Lo esencial sucede hasta el tercer acto, me temo que uno debe esperarse pero en contraste con Batman Vs. Superman, su desarrollo circunstancial lo vale. No tanto en desarrollo personal, sino en estilo grupal ya que surgen una ingeniosa conexión durante la integración. Aquí los estragos fueron humanizados, en un sentido de percibir su inocencia, inexperiencia y escepticismo.

No son los Power Rangers que estábamos acostumbrados a ver, por lo que quizás sea duro de aceptar por tener los recuerdos muy arraigados. Cuestión de poner la mente en blanco ante aquellos ajustes necesarios. Desde esta perspectiva, el guionista John Gatins hizo un tremendo trabajo en ambientarla dentro de un horizonte moderno, real y sociológicamente contextual.

Sorpresivamente  es inspiradora debidos a los valores promovidos, no se niega su corazón, espíritu y mensaje. La fe estuvo perfectamente depositada en Dacre Montgomery, Naomi Scott, RJ Cyler, Becky G y Ludi Lin. Verdaderamente distintos a los cinco originales más fuera de ello, auténtico en su personalidad y acercamiento de sus respectivos personajes.

Lo que me gusta de este enfoque es la precisión en mantenerse solamente dentro de sus razonamientos ya que conforme van descubriendo los cristales, adoptan conciencia en base a las capacidades adquiridas. Es un elenco atractivo con el que indudablemente podrás identificarse o aspirar a formar parte de uno por lo tan enganches que resultan estos simpáticos jóvenes.

Contamos con una variedad de referencias a Transformers, Duro de Matar y Marvel; cada uno de los actores las manejan apropiadamente. Quizás Bill Hader haya robado la atención con su voz en Alpha 5, ni se diga de Bryan Cranston como Zordon y por supuesto Elizabeth Banks como Rita, de estos dos uno se queda con deseos de indagar en sus pasados, quizás una precuela.

Visualmente trata de diferenciarse del resto aunque a estas alturas es demasiado complicado. Lo bueno de haberse limitado a la introducción de los nuevos héroes, ya que como vengo comentando, estos no son los Power Ranger que conocemos, al menos no aún, les falta experiencia y herramientas pero por el momento será suficiente.

Obvio que lo mejor vendrá con la segunda en víspera de la fugaz escena posterior a los créditos. En lo que cabe, cumple con las expectativas, y más por esas dos apariciones especiales en el clímax. No necesitas ser un viejo seguidor para entenderla porque es todo un reinicio, por sí sola se aprecia, aunque si eres un fan, será un plus.

JOVEN TALENTO TIJUANENSE EN UNA CHARLA CON SABOR A CAFÉ

lunes, 6 de marzo de 2017

Crítica de Logan


Considerada como la mejor adaptación de X-Men… en respecto a la trilogía de Wolverine, concuerdo aunque guardo distancia ante títulos como Días del Futuro Pasado y Primera Generación. En temática es impactante ver a estos superhéroes tan envejecidos que de por sí se quedan lejos de desarrollar su potencial al 100% como estábamos acostumbrados a ver.

Situada en 2029, en una era donde no existen los X-Men más que su legado a través de una homenaje a los comics. Logan no es el mismo desde el terrible incidente con Xavier ya que se encuentra oculto entre las sombras hasta que es llamado a la batalla a consecuencia de una niña vinculada a su mutación.

Este giro de sucesos inyectado por la decadencia es absolutamente bienvenida porque le da nostalgia a este de por sí sublime contexto. En sí se siente como una producción independiente, violenta y personalmente sangrienta. Hasta en ocasiones llega a ser frustrante ante el rumbo predecible de las decisiones tomadas.

De todas es la que mejor se ubica en los sentimientos de los protagonistas ya que los efectos especiales para variar pasan al fondo para darle énfasis a sus historias la cuales se tornan paternales en varios sentidos. No falta el humor aunque en sí, la tragedia de su contexto es intensamente representada con la edición de sus estables encuadres.

Después de El Caballero de la Noche Asciende, le seguiría Logan por darle ese tan merecido desenlace a un personaje que ha existido desde hace 17 años. Hugh Jackman entrega momentos viciosos que esperábamos y a su vez nos otorga una ingeniosa vulnerabilidad; nos engancha con su intrépida actuación que si resulta ser su última, se va con un estruendoso aplauso.

Deadpool habrá sido más robusta en la taquilla por Tim Miller, la inspiración en James Mangold es un poco distinta por las cabezas rodantes y miembros mutilados; en ese sentido su clasificación C brindó frutos. Mangold se fue al extremo y en sintonía con El Caballero de la Noche Asciende le da prioridad a la persona de Logan más que a su alter ego Wolverine.

Más el peso es mutuamente compartido con Patrick Stewart al entregarnos quizás una dura faceta de un Profesor X del cual tememos y sentimos un poco de lástima. La gran revelación sin duda es Dafne Keen como la misteriosa Laura porque su expresión brilla en pantalla y ni se diga al lado de Jackman durante las coreografías de batalla.

Desafortunadamente Richard E. Grant es desaprovechado como Zander al igual que Boyd Holbrook. Se nota el desempeño en sus respectivas áreas pero en comparación con otros villanos, sus antagonismos estás escasamente escritos. Cabe mencionar a Stephen Merchany cuya apariencia como Caliban representa el mejor maquillaje.

Sobresaliente en actuación y trama pero aún imperfecta dentro de su universo fílmico, sin embargo su edición y sonido compensaron su desértica cinematografía como la intensa acción lo hizo con su extensamente metódica narrativa. Como el último de los X-Men, Logan brinda una satisfactoria conclusión a la icónica leyenda de Wolverine.

Como dato adicional: mostró conciencia en lo ambiental, la clonación y el maíz transgénico. Fue esperanzadora con respecto a su desenlace y fiel al simbolismo, aunque su influencia mexicana es notoria al apoyarse en las instalaciones de investigación que yacen en nuestro país. No lo mejor como quisiéramos pero cruelmente no tan distante de la realidad pese a su ficción.